3. La despedida.
Probablemente a la hora de tomar una medida más estable para el menor (adopción, reintegración con su familia de origen....) surgirán muchos sentimientos confusos.
Para afrontar y asumir esta nueva situación se requiere un trabajo de preparación por parte de la familia acogedora y del niño o niña acogido con el objetivo de que sea lo menos dolorosa posible.
Apoyo al menor y a la familia en las interrupciones no planificadas:
En algunos casos, por muy diversos motivos, puede que el cese del acogimiento se produzca de manera inesperada, por lo que hay que estar preparados para esos momentos. |